Promociones de apuestas hoy: qué hay y qué cuesta cada una
Una promoción de apuestas no se mide por lo que promete en el titular sino por lo que exige después. Una freebet tiene valor solo si se entiende que su importe no se devuelve con la ganancia. Un bono del 100 % del depósito deja de ser regalo cuando toca moverlo diez veces a cuota 2,00 en pocos días. Esa distancia entre el anuncio y la letra pequeña es el objeto de esta página: diez casas con licencia de la DGOJ, lo que cada una ofrece realmente y para quién tiene sentido.

Datos comprobados el 29 de octubre de 2026 a partir del registro de la DGOJ y de los términos de cada operador.
Cuadro legal: qué puede ofrecer una casa con licencia
Jugar en una casa de apuestas en España no es laxo: la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) regula el sector desde la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego (LRJ). Quien quiera ofrecer apuestas deportivas a residentes en España necesita dos títulos: una licencia general «Apuestas», válida diez años y renovable, y una licencia singular «Apuestas deportivas de contrapartida», donde el operador es la contraparte y el premio es el coeficiente fijado antes del evento. Sin ambas, la actividad es prohibida por el artículo 9.2 de la LRJ y la infracción está clasificada como muy grave, con multas de entre uno y cincuenta millones de euros y cierre de los servicios online.
El indicador operativo es el dominio .es. La DGOJ utiliza ese dominio como señal de operador autorizado, porque un operador con licencia debe operar bajo esa terminación. Una casa que sirva a residentes españoles desde un .com queda fuera del sistema regulado y no ofrece las garantías del registro. La comprobación es directa: el Registro General de Licencias de la DGOJ, accesible desde ordenacionjuego.es, permite buscar por nombre de operador o por dominio y muestra los títulos que le han sido concedidos.
El Real Decreto 958/2020, de 3 de noviembre, sobre comunicaciones comerciales de las actividades de juego, sigue vigente en su mayor parte, pero no como muchos operadores siguen explicando. La sentencia 527/2024, de 2 de abril, del Tribunal Supremo anuló los apartados 13.1 y 13.3 de su artículo 13, los que prohibían los bonos de bienvenida a nuevos clientes. Hoy no existe prohibición general de promociones de captación. Sí siguen en pie el resto de condiciones del artículo 13: no se puede sugerir que una oferta es gratis cuando no lo es, los términos —depósito mínimo, requisitos de apuesta, plazos, tipo de dinero— deben figurar o enlazarse antes del registro y durante el uso, no se puede promover a personas inscritas en el RGIAJ ni a jugadores marcados como de riesgo, y durante los treinta días posteriores a un aumento de límite de depósito no caben promociones personalizadas. Algunos operadores siguen invocando el decreto para justificar su propia decisión comercial de no ofrecer bono de bienvenida, y es legítimo: si no quieren darlo, no lo dan, pero ya no es una exigencia legal.
Otros mercados son distintos del .es. La Ley española, en su artículo 2.1.d, lleva al ámbito de la LRJ las apuestas ofrecidas a residentes en España desde el extranjero, así que un operador con licencia de Curaçao que atienda a jugadores en territorio español infringe la normativa española y deja a quien se registre fuera de la protección del regulador.
La fiscalidad directa corre por cuenta del jugador. Las ganancias de apuestas son ganancias patrimoniales en la base general del IRPF (Ley 35/2006), las pérdidas solo compensan hasta el importe de las ganancias del mismo ejercicio y no se arrastran a ejercicios siguientes. Los premios de loterías y concursos del Estado y de la ONCE tienen un régimen especial con exención hasta 40.000 €, pero ese régimen no se extiende a las casas de apuestas privadas con licencia. La tributación efectiva depende de las circunstancias personales de cada contribuyente, y la recomendación prudente es consultar a un asesor fiscal. Por el lado del operador, el impuesto sobre actividades de juego grava con un 20 % los ingresos netos de las apuestas de contrapartida, cruzada y mutua, con un 22 % para las apuestas deportivas del Estado y con un 10 % para operadores realmente establecidos en Ceuta o Melilla, lo que explica que varias firmas internacionales canalicen aquí sus licencias a través de entidades con domicilio en Ceuta.
Juego más seguro: cómo se traduce la protección en límites
Regalarse con la hucha propia no es una opción para una casa con licencia: el operador debe activar las salvaguardas de juego responsable previstas en el Real Decreto 176/2023. El jugador puede bajar su límite de depósito en cualquier momento y el operador lo aplica al instante; para subirlo o eliminarlo hay que superar las pruebas de juego más seguro de la DGOJ y no haber mostrado indicadores de comportamiento de riesgo en los tres meses previos, y la nueva cifra tarda hasta tres días en entrar en vigor. Estos topes son diarios, semanales y mensuales, y se aplican de forma individual por operador.
La cobertura principal corre a cargo del RGIAJ, el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego. Quien se inscribe tiene la cuenta suspendida en cualquier operador con licencia, no puede ingresar ni apostar —la retirada sí sigue siendo posible— y los operadores están obligados a detectar suplantaciones y a suspender cuentas coincidentes. Una inscripción voluntaria solo puede cancelarse pasados al menos seis meses. La autoprohibición no es un gesto privado: es una exclusión con efectos en todo el sector y verificable en el registro público.
Los indicadores de juego de riesgo son objetivos, y no opacos: el operador detecta patrones como pérdidas netas semanales de 600 € durante tres semanas consecutivas (200 € para los participantes jóvenes, definidos como menores de 25 años inclusive) y aplica medidas específicas. Una persona marcada como de riesgo no recibe promociones, no accede a atención comercial preferente, solo puede pagar con medios nominales —las tarjetas de crédito quedan vedadas— y el operador debe extremar el resto de salvaguardas. Los participantes jóvenes no pueden recibir promociones no relacionadas con la actividad de juego del operador, una restricción que el Real Decreto 176/2023 hace específica para este colectivo.
Además del control individual, el Real Decreto 520/2026 introduce por primera vez límites conjuntos entre operadores en tiempo real, integrados en un sistema de la DGOJ, con topes de 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € cada cuatro semanas. Esta cifra no ha entrado en vigor; está prevista para el 25 de marzo de 2027, según la información disponible, y se desplegará sobre los operadores autorizados.
La verificación es anual, no perpetua. Cada operador con licencia debe comprobar al menos una vez al año que sus titulares de cuenta no se han inscrito en el RGIAJ. Un usuario verificado puede operar con normalidad; uno pendiente de verificación no puede mover premios. Para premios cuyo importe, descontada la apuesta, supere los 5.000 €, el operador debe ofrecer una transferencia específica como medio de cobro.
Incentivos: la mecánica real de un bono
Una promoción de apuestas no es un regalo, es una operación aritmética con condiciones. Tres figuras concentran la mayoría de las ofertas que circulan hoy en España: el bono de bienvenida, la apuesta gratuita y la devolución tras pérdida. Cada una tiene su propia trampa y su propio sentido, y entenderlas evita tanto el rechazo puritano como el optimismo ingenuo.
El bono de bienvenida iguala un porcentaje del primer depósito y se abona como saldo de bono, no como dinero retirable. El ejemplo de la política de Casino Gran Vía es transparente al respecto: un depósito de 100 € concede 100 € de bono de apuestas, y liberarlos lleva cuota mínima de 2,00, un rollover de diez veces el bono y caducidad de quince días desde el depósito. Eso significa que para liberar el bono hay que jugar 1.000 € a cuotas de 2,00 o superiores, en un plazo muy corto. No es un caramelo, es una operación acelerada.
La apuesta gratuita, conocida como freebet, no devuelve su importe junto con la ganancia. Una freebet de 10 € a cuota 2,00 produce 10 € en metálico al acertar, no 20 €. El valor de la freebet es su importe multiplicado por la diferencia entre la cuota y uno, dividido por la cuota, modulado por lo que devuelve el mercado en promedio. Eso es exactamente lo que recoge la información de Bet777: una freebet de 10 € a cuota 2,0 devuelve 10 € en efectivo si la apuesta gana, sin contar el valor de la propia freebet. La cuenta es deliberadamente desfavorable para el apostante, y por eso la oferta vale menos de lo que dice el titular. Las freebets suelen tener una vida corta —siete días en Bet777 y en Sportium— y un saldo separado del dinero real.
La devolución tras pérdida no es una apuesta gratis retroactiva, sino un reembolso si la primera apuesta con dinero real resulta perdedora. La oferta puede parecer «riesgo cero», pero el marketing se queda en el titular: el reembolso se entrega como freebet, no como dinero, y casi siempre con un tope. La de 888sport, por ejemplo, devuelve el 100 % hasta 100 € si la primera apuesta con dinero real pierde; la de William Hill reembolsa hasta 150 € como apuesta gratis, y la de Winamax devuelve el 150 % de las apuestas perdidas en freebets hasta un máximo de 150 €, contando solo apuestas hasta el importe del depósito y de un máximo de 100 € cada una. En los tres casos, el resultado no es dinero retirable sino saldo de bono, y otra vez hay que liberarlo.
Los requisitos de apuesta, más conocidos como rollover, son el multiplicador que indica cuánto hay que jugar para convertir el bono en dinero retirable. Es la pieza más crítica de cualquier promoción y la que menos se airea. A un rollover de diez veces el bono sobre 100 € corresponde una facturación de 1.000 €, que en quince días y a cuota 2,00 implica unas sesenta y seis apuestas si se juega a importe fijo de 15 €. La cifra resultante no es el dinero que se gana, sino el dinero que se juega para que la cuenta se libere. Si la cuota mínima del rollover está en 2,00, una apuesta combinada con una pierna a cuota 1,40 y otra a 1,43 ya cumple, pero un sistema con cuatro pronósticos a cuota 1,30 cada uno, multiplicada, da exactamente 2,86, suficiente para superar el umbral. El apalancamiento de combinadas reduce el número de apuestas requeridas, pero aumenta el riesgo de fallar todo el boleto.
El cálculo que da forma a esta página es una estimación estadística basada en los términos del bono de bienvenida del operador que más detalla su política, en este caso Casino Gran Vía: depósito de 100 €, bono de 100 €, rollover de 10 veces el bono, cuota mínima de 2,00, 15 días. Sobre esas variables, el volumen total exigido ronda los 1.000 €, repartibles en decenas de apuestas. Si se juega íntegramente a cuota 2,00, lo que se gana en promedio es lo que el mercado devuelve en ese nivel de cuota —un margen de la casa razonable deja cerca de un 95 % de retorno—, pero siempre como promedio: en un periodo corto puede ganarse bastante más o bastante menos. La lectura honesta es que ese bono puede liberar un beneficio neto de unas pocas decenas de euros en el mejor escenario, y perder dinero en el peor. La función del rollover no es regalar; es invitar a operar más, y eso ya es información de valor.
Una advertencia común en la letra pequeña es la restricción de depósitos mínimos. Winamax, por ejemplo, exige un depósito mínimo de 15 € para entrar en su promoción de bienvenida, y los depósitos inferiores, además de los realizados por transferencia bancaria, no cuentan. Un detalle así, pasado por alto, convierte una oferta anunciada en una oferta inactiva.
Otro detalle de calendario es el plazo de cumplimiento. El bono de bienvenida deportivo de Winamax cuenta solo las apuestas realizadas en los treinta días siguientes al depósito y abona los freebets de una apuesta perdida en las dos horas posteriores a su liquidación, siempre con la cuenta verificada. Quien mire la promoción en el día diez y no llegue al día treinta verá cómo su saldo se evapora sin haber podido convertirlo. Los plazos son parte del coste, y rara vez aparecen en el titular del anuncio.
Valoración: cómo se ordenan estas diez casas
El criterio no es quién paga más, sino qué ofrece cada operador, bajo qué condiciones y para qué perfil de apostante tiene sentido. La lectura razonable de esta guía es seguir el bloque de cada marca como una unidad que agrupa condiciones, mecánica, ajuste al perfil y veredicto. Las comparaciones directas se hacen donde los datos lo permiten; si un dato falta para una marca y está disponible para otras, el espacio queda en blanco.
| Marca | Licencia y titular | Qué dicen sus términos sobre las promociones |
|---|---|---|
| Paf | DGOJ — PAF GAMES, SA | Ofrece a nuevos usuarios 20 € en freebets o bono de depósito del 100 % como bienvenida |
| Juegging | DGOJ — BANEGRAS UNIÓN, SA | La app admite seguimiento en directo, alertas y consulta de movimientos desde el área de cuenta |
| Casino Gran Vía | DGOJ — COMAR INVERSIONES, SA | Bono igual al depósito, cuota mínima 2,00, rollover 10x, 15 días de caducidad |
| Codere | DGOJ — Codere Online, SAU | Hasta 200 €: 100 % del primer depósito, 50 % a deportes y 50 % a casino |
| Kirolbet | DGOJ — ARTXIBET 2022 SA | Ofrece apuestas en directo, combinadas personalizadas y cash out |
| Interwetten | DGOJ — INTERWETTEN ESPAÑA, PLC | Reúne simples, combinadas y de sistema en más de 40 deportes, con cash out y bet builder |
| Marca Apuestas | DGOJ — Casino Marbella Interactive, SA | Promociones orientadas a clientes registrados y activos mediante códigos en el perfil |
| Bet777 | DGOJ — DIGITAL DISTRIBUTION MANAGEMENT IBÉRICA, SA | Freebets a 7 días en saldo separado, sin incluir el valor de la freebet al ganar |
| LeoVegas | DGOJ — LEOESP, SA | Hasta 200 € para nuevos clientes residentes en España, con potenciador 100 % en deportes |
| 1xBet | DGOJ — WAGERFAIR, SA | Apuestas prepartido y en directo con transmisiones en vivo dentro de la plataforma |
La observación que cruza toda la tabla es que ninguna casa con licencia española regala dinero sin pedir algo a cambio. La elección sensata depende menos de «cuánto da» y más de «qué pide», porque un bono alto con rollover alto puede ser menos interesante que una freebet pequeña sin rollover. La siguiente sección desgrana cada marca para hacer visible esa diferencia.
Paf
Paf opera en España desde Paf.es como titular de licencia general «Apuestas» y singular «Apuestas deportivas de contrapartida» bajo el nombre PAF GAMES, SA. La oferta de bienvenida es doble y se elige al registrarse: 20 € en freebets o un bono de depósito del 100 % como bienvenida. Las dos rutas tienen perfiles distintos. La freebet de 20 € es pequeña pero predecible: se juega, si gana deja el beneficio limpio, si pierde no cuesta nada porque el saldo de la cuenta no se ha tocado más allá de la propia freebet. El bono del 100 % promete más sobre el papel y exige un rollover que no detalla el material disponible, así que el lector debe revisar los términos completos antes de elegir. Paf es una marca asentada en países nórdicos y se muestra conservadora en sus planteamientos; la promoción está pensada para quien se acerca por primera vez y prefiere cantidades pequeñas con reglas claras. El veredicto es que la opción de 20 € en freebets es de las más honestas de la comparativa porque cuesta poco de entender y deja menos sitio a sorpresas.
Juegging
Juegging, en Juegging.es, está operado por BANEGRAS UNIÓN, SA con las mismas dos licencias de la DGOJ. Su aplicación móvil permite seguir eventos en directo, recibir alertas de resultados en tiempo real según las preferencias del usuario, consultar desde el área de cuenta los movimientos y premios y, sobre esa misma superficie, hacer ingresos y solicitar retiradas. Es una casa pensada para quien busca un único lugar para apostar y seguir el partido sin saltar entre apps. El veredicto es que Juegging conviene como segunda casa con buena experiencia de seguimiento en directo, no como elección principal si lo que se busca es una promoción generosa.
Casino Gran Vía
Casino Gran Vía, en Casinogranvia.es, opera bajo COMAR INVERSIONES, SA con licencia general y singular. Su política de bonos y apuestas gratis es el ejemplo más transparente de la comparativa: un bono de bienvenida de 100 € concede 100 € en bono de apuestas, con cuota mínima de 2,00, rollover de diez veces el bono y caducidad de quince días desde el depósito. El resto de condiciones se aplican sobre la base ya explicada. Casino Gran Vía es la marca que mejor enseña cómo se lee un bono sin maquillaje: depósito, multiplicador, cuota y plazo a la vista. El veredicto es que Casino Gran Vía conviene al lector que quiera entender el coste de una promoción antes de aceptarla, porque sus términos son los más explícitos de los que detalla el material disponible.
Codere
Codere, en Codere.es, está operado por Codere Online, SAU con licencia general y singular. La oferta de bienvenida es de hasta 200 € en total: el 100 % del primer depósito, repartido a partes iguales, 50 % para apuestas deportivas y 50 % para casino. El reparto es relevante porque implica que el requisito de apuesta se reparte entre dos productos con mecánicas y plazos distintos. Codere opera con Fantasy Codere, un juego de mánager con premios en freebets, y atención al cliente veinticuatro horas siete días a la semana; la app es solo para mayores de 18 años. La casa ofrece apuestas en vivo y anticipadas en fútbol, tenis, baloncesto y esports, con streaming de esports, combinadas personalizadas y superaumentos de cuotas. El veredicto es que Codere tiene una oferta amplia de producto y una promoción con dos tramos, por lo que conviene más al apostante que combina deportes y casino que al que juega únicamente a uno.
Kirolbet
Kirolbet, en apuestas.kirolbet.es, está operado por ARTXIBET 2022 SA con las licencias necesarias de la DGOJ. Su aplicación ofrece apuestas prepartido y en directo, apuestas combinadas y personalizadas («Crea tu apuesta») y la opción de cerrar la apuesta antes de que termine el evento. El material no concreta el contenido exacto de su promoción deportiva de bienvenida, así que el valor de Kirolbet se mide por sus funciones: la combinación de crear apuesta propia más cash out en una marca con licencia española es una combinación operativa que no todas las casas garantizan. El veredicto es que Kirolbet encaja con el apostante que quiere componer combinaciones propias en directo y cobrarlas a medida, más que con quien busca una promoción de bienvenida con cifras altas.
Interwetten
Interwetten, en Interwetten.es, opera bajo INTERWETTEN ESPAÑA, PLC con licencia general y singular. Su aplicación reúne apuestas simples, combinadas y de sistema en más de cuarenta deportes, con Cash-Out, Bet Builder y Bet2Go; el historial de versiones suma Hotbets, Oddsboost, Combibets y un Betbuilder predefinido. Es una de las casas más veteranas en Europa, con una estructura funcional robusta. El veredicto es que Interwetten conviene cuando se buscan tipos de apuesta poco habituales fuera del estándar, no cuando el criterio principal es el tamaño del bono.
Marca Apuestas
Marca Apuestas, en Marca Apuestas, está operado por Casino Marbella Interactive, SA con licencia general y singular. Su web indica expresamente que no ofrece bono de bienvenida en su casino online y cita como motivo el Real Decreto 958/2020 sobre comunicaciones comerciales de actividades de juego, una interpretación que ya no es ajustada a la sentencia del Tribunal Supremo, pero que la casa mantiene. En el plano deportivo, la marca orienta sus promociones a la fidelidad de clientes registrados y activos, mediante códigos promocionales que se introducen en el perfil, con apuestas gratis, devoluciones parciales, dinero acumulado y porcentajes sobre lo apostado. El sitio enlaza con el RGIAJ, el registro de autoprohibiciones de la DGOJ, y con una página propia de autoexclusión. El veredicto es que Marca Apuestas premia al cliente recurrente, no al recién llegado, y conviene cuando se va a apostar con frecuencia, no cuando se prueba una casa por primera vez.
Bet777
Bet777, en Bet777.es, está operado por DIGITAL DISTRIBUTION MANAGEMENT IBÉRICA, SA con licencia general y singular. Sus freebets tienen una validez de siete días salvo que la promoción indique otro plazo, aparecen en un saldo de freebet separado del saldo real y solo sirven para apuestas deportivas; en una apuesta ganada de 10 € a cuota 2,0 devuelven 10 € en efectivo, sin incluir el valor de la freebet. Esa transparencia sobre cómo se liquida una freebet es poco frecuente y de alto valor para el lector. Bet777 no detalla aquí una promoción de bienvenida con cifras, así que la lectura se centra en su política de freebets como ejemplo para entender el resto de casas. El veredicto es que las reglas de Bet777 enseñan cómo se evalúa cualquier freebet en el mercado español, porque su redacción explica la mecánica mejor que los términos habituales.
LeoVegas
LeoVegas, en Leovegas.es, está operado por LEOESP, SA, con domicilio en Ceuta, y consta como titular de la licencia general de apuestas 369/GA/1081 y de la licencia singular de apuestas deportivas de contrapartida 482/ADC/1081. Su oferta de bienvenida es de hasta 200 € para nuevos clientes residentes en España y puede elegirse entre Casino, Casino en Vivo o Apuestas Deportivas; en deportes se presenta como un potenciador del 100 % hasta 200 €. La casa publica los términos completos de su bono de bienvenida de deportes en una página propia de su web y remite desde la aplicación a ellos, lo que facilita la verificación. El domicilio en Ceuta explica el tipo reducido del 10 % sobre el impuesto de actividades de juego que grava a operadores realmente establecidos allí. El veredicto es que LeoVegas propone una oferta sustantiva para nuevos clientes con un proceso de lectura de términos razonablemente accesible, y encaja con quien quiera una promoción deportiva con condiciones bien documentadas.
1xBet
1xBet, en 1xbet, está operado por WAGERFAIR, SA con licencia general y singular. Su aplicación, publicada por esa sociedad, ofrece apuestas prepartido y en directo con acceso a transmisiones en vivo dentro de la plataforma. El material disponible no precisa su promoción de bienvenida, así que el valor de 1xBet se centra en el acceso a streams en vivo, una función que mejora mucho la experiencia en deportes como fútbol, tenis o baloncesto. La cobertura funcional es amplia, y los términos se remiten a la propia web. El veredicto es que 1xBet conviene al apostante que da peso a ver el partido dentro de la misma aplicación y acepta explorar la oferta promocional al detalle por su cuenta, en lugar de compararla con cifras explícitas en una tabla.
Fundamentos: cómo se lee una promoción de apuestas
Una promoción no se elige por su titular, se lee por sus condiciones. Tres magnitudes definen cuánto vale y cuánto cuesta: el porcentaje igualado del depósito, el rollover o multiplicador de apuesta, y la cuota mínima admisible para que cada jugada cuente. A estas se suman el plazo para cumplir, el tope de ganancias en freebet, la exclusión de métodos de pago y las restricciones adicionales —apuestas a hándicap o a mercados específicos excluidas, por ejemplo—. Cada cifra por separado parece razonable; combinadas, dibujan el coste real del incentivo.

El primer dato a mirar es la base sobre la que se calcula el rollover. Si un operador publica «bono del 100 % hasta 200 € con rollover x10», el jugador que deposita 200 € recibe 200 € de bono y debe jugar esos 200 € multiplicados por diez, es decir, 2.000 €, para convertir el saldo de bono en dinero retirable. Si la apuesta mínima se hace a cuota 2,00 y eso lo publica el operador, el volumen exigido se reparte en unas ciento treinta apuestas si se juega a 15 € por boleto, todas a cuota 2,00. La probabilidad de mantener la racha durante quince días —el caso del ejemplo de Casino Gran Vía— depende de la cuota real media y del margen que la casa aplique, pero, en promedio, una cuota de 2,00 limpia implica aproximadamente un 50 % de acierto si no hay información asimétrica. Cien apuestas acertadas, cien perdidas, sin comisiones, dejan al jugador sin ganancia ni pérdida neta en la cuota, y aún debe pagar el tiempo dedicado y los errores de cálculo inevitables.
La segunda magnitud es la cuota mínima de cada apuesta. Una cuota de 2,00 es alta comparada con el estándar del mercado: muchas casas fijan el rollover a cuota 1,50 o 1,80, lo que multiplica las opciones. Una cuota más baja implica más flexibilidad operativa —se puede combinar, se puede jugar a favorito sin riesgo moral— pero suele ir acompañada de un rollover más alto, en una especie de regulación cruzada que deja parecida la carga. Si el rollover es diez veces el bono a cuota 1,50, el esfuerzo de apuesta es similar al de un rollover seis veces a cuota 2,00: el dinero rotado es parecido, y la clave es cómo se reparte entre apuestas arriesgadas y apuestas conservadoras. La lectura útil no es comparar rollover solo; es comparar rollover combinado con cuota mínima.
El tercer eje es el plazo. Quince días para mover mil euros a cuota 2,00 obligan a jugar todos los días; treinta días dan más margen, pero también retrasan la disponibilidad del beneficio. Una promoción con plazo largo y rollover bajo es más llevadera que una con plazo corto y rollover alto, aunque el dinero rotado sea similar. El plazo, además, interactúa con la cuota mínima: a mayor cuota, más variabilidad por apuesta, más baches de racha, y por tanto más dependencia del plazo para recuperarse.
Las restricciones de método de pago son tan relevantes como los números anteriores. Un operador puede excluir pagos porPaysafecard o por transferencia bancaria de la promoción, o puede requerir Bizum o tarjeta. Si la oferta se promociona como «bono al primer depósito» y la primera operación es por un método excluido, la promoción queda sin efecto. Winamax excluye los depósitos por transferencia y los inferiores a 15 €, por ejemplo; quien deposita 14 € por transferencia descubre que la promoción no se ha activado y no se ha aplicado.
Otra restricción habitual es el tope de ganancias en saldo de bono. Si una freebet tiene un tope de 200 € de ganancia cualquiera que sea el resultado, el apostante no ve más allá de esa cifra aunque la cuota combinada fuese 100,0. Estas cláusulas son habituales en freebets; el apostante debe asumir que el upside está limitado y la media de ganancia esperada es menor que la del mercado sin restricción.
Las freebets suelen excluirse mutuamente con otras promociones. Cuando un operador ofrece un reembolso como freebet por la primera apuesta perdida, no suele permitir combinarlo con un bono de bienvenida. Quien quiere aprovechar dos ofertas diferentes debe leer las condiciones de compatibilidad: en muchos casos tiene que elegir una y renunciar a la otra. La suma de varias promociones no es la regla.
Una pieza importante, y a menudo subestimada, son las restricciones sobre los mercados y tipos de apuesta. Algunos operadores excluyen apuestas a hándicap asiático, a mercados de jugador o a sistemas; otros limitan el rollover a apuestas simples o combinadas de hasta cuatro selecciones, y dejan fuera combinadas largas. Una combinada de seis selecciones a cuota combinada 30,0 puede contar solo a efectos de liberar el bono si supera la cuota mínima, o puede no contar si el operador la excluye. Cada operador publica su lista de mercados excluidos en los términos del bono.
El coste esperado de mover el bono es, entonces, lo que se ha llamado «el esfuerzo de la promoción». En términos medios, y usando una cuota mínima de 2,00 con un margen razonable, una combinación como la descrita deja un coste esperado modesto, pero real, para el jugador. El atractivo no está en el valor esperado del bono sino en la diversión de operar y en la posibilidad, no la probabilidad, de cerrar el ciclo con saldo positivo. Quien evalúa promociones por valor esperado puro suele preferir no aceptarlas y dedicar su dinero a apuestas sin requisitos; quien acepta promociones paga un coste medio a cambio de un saldo extra con el que jugar y, ocasionalmente, convertir.
Panorama de la oferta española
La oferta de promociones de apuestas en España tiene más movimiento del que parece a primera vista. La DGOJ no prohíbe los bonos de bienvenida desde la sentencia del Tribunal Supremo, pero el sector no ha respondido con una avalancha: la mayoría de las casas siguen vinculadas a un modelo de bienvenida acoplado al primer depósito, y los operadores que retiraron su bono antes de la anulación suelen mantenerlo retirado por motivos comerciales, no regulatorios. Marca Apuestas, por ejemplo, sigue citando el Real Decreto 958/2020 como justificación de su política, aunque los apartados que prohibían estas promociones ya están anulados; la marca lo mantiene porque su estrategia comercial descansa sobre promociones a clientes activos, no sobre captación. Esa actitud es tan legal como cualquier otra: ningún operador está obligado a ofrecer bonos, y la decisión de no darlos es legítima si se explica en los términos.
Las promociones que más se han consolidado son tres: el bono del primer depósito, el reembolso de la primera apuesta como freebet y las cuotas mejoradas en mercados concretos. Cada una responde a una lógica de producto distinta. El bono del primer depósito fideliza al usuario en su primera semana, donde la tasa de abandono es alta; el reembolso reduce el miedo a la primera apuesta perdida y consigue que el cliente pruebe la casa; las cuotas mejoradas atraen al apostante experto que compara precios y buscan rebajas puntuales en eventos concretos. Las tres coexisten porque apelan a tres perfiles de cliente, y un mercado maduro soporta a los tres sin necesidad de canibalizarse.
El club de fidelidad es la capa siguiente. Betfair, por ejemplo, ofrece un club en el que cada semana se elige una recompensa —apuestas gratis o aumentos de cuotas de casino— apostando un total de 30 € de lunes a domingo; solo para usuarios verificados con más de treinta días de antigüedad. Es un esquema de fidelización distinto, pensado para el cliente recurrente. La regla de los treinta días aparece aquí como condición comercial del club, no como imposición legal, y conviene no confundirla con la prohibición de promociones treinta días después de un aumento de límite de depósito, que sí está en el artículo 13 del Real Decreto 958/2020. Son dos cosas distintas.
El operador con servicios extra —transmisión en directo, fantasy, combinadas personalizadas, cash out— tiende a posicionar sus promociones sobre esas funciones, no sobre el depósito. Codere, por ejemplo, refuerza Fantasy Codere con premios en freebets; William Hill potencia Crear#MiApuesta con boosts de hasta el 50 % en las cuotas mediante Crear#MiApuesta EXTRA; 888sport incluye Cobrar Mi Apuesta, Combipartido para combinar pronósticos del mismo partido, Combi Aumento en combinadas elegibles y «2 Arriba» en mercados de fútbol elegibles. La tendencia es que la promoción deportiva migra de captar jugadores a activar funciones del producto, porque el jugador experto ya está dentro y compara casas con el mismo criterio con que compara cuotas.
Otro fenómeno es la distinción entre promociones generales y promociones personalizadas. El Real Decreto 958/2020 prohíbe las promociones personalizadas durante treinta días tras un aumento del límite de depósito; el resto del tiempo, una oferta «solo para ti» puede llegar por correo, por notificación o por el apartado de promociones de la cuenta. Esta restricción no afecta a las promociones generales, que cualquier cliente puede ver y aceptar. El apostante prudente compara la promoción general con la personalizada antes de elegir, porque las personalizadas suelen tener condiciones más blandas y menos restricciones de mercado.
Normativa sobre comunicaciones comerciales
La publicidad de juego en España está acotada por el Real Decreto 958/2020 en todo lo que la sentencia 527/2024 no anuló. Hoy, las comunicaciones comerciales de operadores con licencia solo pueden emitirse en televisión y radio entre la una y las cinco de la madrugada, los logotipos no pueden aparecer en equipaciones deportivas, no se puede renombrar recintos, equipos ni competiciones, y queda prohibida la promoción en eventos dirigidos a menores. Las comunicaciones deben identificar al operador con su denominación social y, si Incluyen condiciones de una promoción, deben estar claramente detalladas sin remitir a enlaces en letra pequeña. Estas reglas buscan que el público adulto pueda evaluar la oferta sin engaño y que los menores no queden expuestos.

Las redes sociales y los portales de streaming han sido objeto de actuaciones específicas de la DGOJ, que ha perseguido la publicación de anuncios por parte de influencers sin los resguardos exigidos por la norma. La base jurídica está en el artículo 7 del Real Decreto 958/2020, que obliga a que las comunicaciones comerciales se realicen desde cuentas identificables y sin contenido que pueda ser atractivo para menores. La consecuencia práctica es que los sorteos, las retransmisiones con códigos y los bonos lanzados desde cuentas personales han perdido presencia en el ecosistema español y se han reconducido a canales corporativos.
La DGOJ también ha ordenado el bloqueo de operadores sin licencia y ha sancionado a marcas internacionales con cinco millones de euros de multa y dos años de inhabilitación, a partir del comunicado del Ministerio de Consumo del 18 de noviembre de 2024, con trece operadores sancionados en esa tanda. Las sanciones son a operadores, no a jugadores; pero un jugador registrado en un sitio sin licencia queda fuera del RGIAJ, sin acceso a la protección del regulador español, sin verificación de identidad cruzada y sin recurso ante la DGOJ en caso de cuenta bloqueada o retirada denegada. Esa es la asimetría que hace que la pregunta de si está regulado pese tanto.
Los pronósticos y las estadísticas que aparecen en redes sociales también son objeto de control si van acompañados de ofertas de juego. La DGOJ distingue entre contenido puramente informativo, sin componente publicitario, y contenido promocional. El primero no requiere inscripción; el segundo, sí, y debe cumplir los mismos requisitos que cualquier otra comunicación comercial. Un tipster con código de afiliado se somete al régimen de comunicaciones comerciales y debe identificarlo de manera explícita; un tipster sin código que se limita a opinar no, y la frontera en la práctica la fija la propia DGOJ caso por caso.
Decisión práctica: tres perfiles, tres casas distintas
No todas las promociones valen para todos los apostantes. Una freebet pequeña sin rollover, como los 20 € de Paf, encaja con quien entra por primera vez y quiere aprender sin exponer demasiado saldo. Un bono de bienvenida con reparto entre deportes y casino, como el de Codere, conviene al apostante mixto que reparte su actividad entre productos. Una casa con cash out y bet builder, como Kirolbet o Interwetten, conviene al apostante que ya entiende el producto y busca herramientas más que bonos.
El perfil «ocasional» que juega un partido por semana sale más ganando con marcas de funciones que de bonos: la diversión está en la combinadas y en cerrar la apuesta a tiempo, no en mover un rollover. El perfil «diario» que mete varios boletos al día obtiene más del reembolso de la primera apuesta perdida y de la transparencia de una freebet bien tipificada: cada euro se juega con buenas expectativas y no se pierde en requisitos. El perfil «mixto» entre deportes y casino solo maximiza cuando acepta un bono repartido, como el de Codere, que le permite operar en dos productos con sus respectivos rollovers.
La lectura cruzada de la tabla y los bloques muestra dónde está el valor y dónde está el coste. Quien compara solo el titular del bono acaba eligiendo la promoción más agresiva, que suele ser también la más exigente. Quien compara titular con rollover, cuota mínima y plazo, acaba eligiendo la promoción que se ajusta a su manera de jugar. Esa segunda comparación es la que esta página intenta hacer más fácil.
Cálculo: lo que pide un bono del 100 % con rollover diez veces
El bono tipo de Casino Gran Vía —100 € de bono por 100 € de depósito, cuota mínima 2,00, rollover diez veces el bono, quince días— es la vara con la que se pueden medir la mayoría de ofertas del mercado.
El volumen total exigido es de 1.000 € en quince días. Si se juega a una apuesta fija de 15 € por boleto a cuota 2,00, eso son aproximadamente 67 apuestas. Un rollover diez veces el bono implica que el bono completo, 100 €, se ha convertido en dinero retirable solo si se cumple la facturación total en el plazo. La cuota mínima de 2,00 tiene un valor esperado por apuesta cercano al equilibrio: lo que se gana en promedio al acertar la mitad de las veces es lo que se pierde al errar, descontando el margen de la casa, que en este nivel de cuota ronda el cinco por ciento.
El valor esperado del bono antes del rollover, en promedio, es la diferencia entre lo que devuelve el mercado a cuota 2,00 y el dinero rotado. Si el margen de la casa es del 5 %, el mercado devuelve el 95 % de lo apostado, lo que indica que en 1.000 € apostados la pérdida media esperada es de 50 €. Esa pérdida ya está imputada al coste de activar el bono, no a la promoción en sí. El jugador prudente que acepta el bono asume esos 50 € como coste medio y, sobre esa base, evalúa si el saldo inicial de 100 € justifica el esfuerzo.
El plazo de quince días añade variabilidad a la estimación. Quien juega todos los días se acerca al promedio; quien concentra varias sesiones en pocos días puede desviarse mucho. La cuota mínima de 2,00 no es trivial: subir a 2,50 reduce el número de selecciones acertadas por boleto, y la mitad de las veces que se gana deja más beneficio por boleto, pero la mitad de las veces que se pierde también acumula más saldo perdido. Sobre quince días y 67 apuestas, la fluctuación puede llevar al jugador desde un pequeño beneficio neto hasta perder la totalidad del bono y parte del depósito.
La banda razonable de resultado sobre este escenario se mueve entre perder el depósito íntegro y ganar una fracción sustantiva del bono convertido. La cifra más probable ronda una pérdida neta de varias decenas de euros, con desviaciones hacia arriba y hacia abajo dependiendo del acierto. Esa es la lectura que debe acompañar a quien esté mirando este tipo de oferta: una operación con un coste esperado significativo y un potencial de beneficio acotado, en un plazo corto. La función de la promoción, en la práctica, es prolongar el tiempo de juego del primer depósito, no enriquecer al jugador.
Lo que no se ve en una promoción
Hay tres lugares donde un apostante puede perder dinero en una promoción sin que la promoción sea mala en abstracto: el método de pago excluido, la apuesta excluida por tipo y el plazo que se cumple tarde. Las tres son situaciones donde el jugador piensa que la promoción está activa y la casa, técnicamente, nunca la activó. Revisarlas antes de aceptar evita la decepción más común.
El método de pago excluido aparece en los términos de la promoción que cada operador publica, casi siempre en letra pequeña. Las restricciones habituales son Paysafecard, transferencia bancaria y, en algunos casos, Bizum o monederos concretos. Si el jugador usa uno de esos métodos para el primer depósito, la promoción queda anulada sin que la casa tenga obligación de avisar más allá de su publicación.
Las apuestas excluidas por tipo son restricciones sobre el tipo de mercado o de combinación. Un rollover a cuota 2,00 puede cumplirse con apuestas simples o con combinadas, pero algunas promociones solo aceptan apuestas simples, y otras excluyen las combinadas con hándicap o con mercados de jugador. Quien juega combinadas complejas puede pensar que está cumpliendo el rollover cuando, en realidad, ninguna de esas apuestas cuenta. La plataforma suele llevar un contador del progreso del rollover, y ese contador es la verdad operativa.
El plazo que se cumple tarde es la restricción más traicionera, porque opera por sustracción: el jugador tiene la promoción activa, hace sus apuestas, no completa el rollover en el plazo, y la casa le retira el saldo de bono pendiente. Esto afecta sobre todo a jugadores que no operan a diario. La recomendación práctica es activar la promoción solo cuando se esté seguro de poder dedicarle tiempo, porque el reloj corre desde el primer depósito.
Las restricciones adicionales habituales también son la exclusión de eventos en directo, la exclusión de mercados de esports y la exclusión de cualquier apuesta anulada o cancelada. Cada una reduce el conjunto de apuestas válidas, y la suma de varias reduce mucho más de lo que parece. La letra pequeña no es un lugar adorno: es donde está el coste real de cada promoción.
Métodos de pago y promoción: lo que cambia
Una promoción se activa cuando se cumple su condición de acceso. El método de pago es la primera condición que muchos apostantes pasan por alto, porque su banco de cabecera no aparece en los términos como excluido. Las promociones suelen admitir tarjetas de débito y crédito, Bizum y transferencias bancarias, pero con letra pequeña que excluye algunas combinaciones.
El caso más habitual es la exclusión de Paysafecard para promociones: el cupón prepago anónimo es un método que algunos reguladores miran con cuidado, y las casas con licencia suelen quitarlo del cómputo promocional. La exclusión no afecta al depósito, que sí puede hacerse por Paysafecard, pero sí al cómputo para el bono.
El depósito mínimo es la segunda pieza: 15 € en Winamax, 10 € en muchas otras casas, 20 € en otras. La apuesta del depósito mínimo suele ser compatible con la promoción, salvo donde el operador indique lo contrario. Quien deposita por debajo del mínimo activa la cuenta pero no activa la promoción, y se encuentra con saldo real y sin bono.
Los métodos de retirada rara vez están restringidos para liberar el bono, pero algunos operadores exigen que la retirada sea por el mismo método con el que se hizo el depósito, una práctica obligada por las reglas de juego responsable y de prevención de blanqueo. Si una persona deposita con tarjeta y quiere retirar con transferencia, puede hacerlo, pero el operador puede pedir verificaciones adicionales, en particular cuando el importe retirado supera ciertos umbrales o no se corresponde con el patrón de juego.
Los jugadores con cuenta verificada pero pendiente de algún documento adicional se encuentran con una promoción bloqueada por seguridad: la promoción exige verificación completa antes de liberar el saldo de bono. Esto afecta a quien se ha registrado con documento de identidad pero no ha enviado el segundo factor de residencia o el certificado bancario. Activar la verificación completa antes de aceptar la promoción evita un bloqueo que muchos viven como opaco.
Cómo se gestiona una promoción una vez aceptada
La mecánica operativa de una promoción es la misma en todas las casas: depósito, activación del bono, juego con el saldo de bono en las condiciones marcadas, liberación a saldo real cuando se cumple el rollover, retirada posible a partir de ese momento. El contador de progreso, presente en la mayoría de casas con licencia, refleja el porcentaje de rollover completado y suele identificar qué apuestas cuentan y cuáles no.
La identificación de apuestas válidas depende del tipo de bono y del operador. Un bono con cuota mínima 2,00 y rollover diez veces acepta apuestas simples a cuota 2,00 o superior, y combinadas cuya cuota resultante sea 2,00 o superior. Apuestas a cuota 1,90 no cuentan, aunque sean combinadas con piernas a 2,00 y 2,50. Esta es una confusión frecuente que invalida horas de juego. La lección es verificar la cuota efectiva de cada boleto, no la de sus selecciones.
La cancelación de una promoción no suele ser reversible. Si el jugador acepta el bono y luego decide que no quiere cumplir el rollover, el operador puede anular la promoción y quedarse con el saldo de bono, pero no penalizar el saldo real del jugador. Esta anulación, en algunas casas, se puede solicitar desde el área de promociones; en otras, requiere contactar con atención al cliente. Quien quiera operarla como un bono sin obligaciones lee esa cláusula antes de aceptar.
El saldo de bono no retirable coexiste con el saldo real del jugador. Mientras el bono está activo, las apuestas se cobran primero del saldo de bono, después del saldo real, y los retiros solo son posibles con el saldo real que no esté sujeto a requisitos pendientes. Cuando el rollover se completa, el saldo de bono se convierte en saldo real, y es entonces cuando se puede retirar. Esa lógica es común en todas las casas con licencia y el apostante debe asumirla.
El ciclo completo de una promoción, desde el depósito hasta la retirada del beneficio, puede durar más de lo que parece. La fase de rollover es la más larga, y le sigue una fase de revisión interna por parte del operador que puede durar entre horas y días, en función del importe y de las verificaciones pendientes. Cuando la promoción es pequeña, la revisión es casi inmediata; cuando es grande o el jugador es nuevo, puede extenderse. La planificación prudente asume que la promoción deja el saldo disponible pasadas algunas horas o días después del rollover, no en el momento.
Preguntas frecuentes
¿Existen bonos de bienvenida legales tras la sentencia del Tribunal Supremo?
Sí. La sentencia 527/2024 anuló los artículos del Real Decreto 958/2020 que prohibían los bonos de bienvenida para nuevos clientes. Hoy es legal ofrecerlos, siempre que se cumplan las condiciones de juego responsable, transparencia informativa y protección de jugadores de riesgo. Cada operador decide comercialmente si los ofrece o no.
¿Qué son el rollover y la cuota mínima en un bono?
El rollover es el multiplicador que indica cuánto debe jugarse para liberar el bono: un rollover x10 sobre 100 € de bono exige facturar 1.000 €. La cuota mínima es el valor inferior que cada apuesta debe tener para computar: si es 2,00, solo cuentan apuestas que igualen o superen esa cuota.
¿Por qué las freebets no devuelven su importe con la ganancia?
Porque la freebet no es dinero propio, sino un saldo promocional. Si realizas una apuesta de 10 € con freebet a cuota 2,00 y aciertas, obtienes 10 € de beneficio neto, sin incluir los 10 € de la freebet. Esta mecánica de liquidación neta es el estándar en todas las casas con licencia.
¿Cómo verificar si una casa tiene licencia de la DGOJ?
El registro oficial está en ordenacionjuego.es. Puedes buscar por nombre de operador o dominio .es para ver los títulos concedidos. Para operar legalmente, la marca necesita la licencia general de apuestas y la singular de apuestas deportivas de contrapartida, y debe operar bajo un dominio con terminación .es, señal inequívoca de autorización.
¿Cómo tributan los premios de apuestas en el IRPF?
Las ganancias de apuestas son ganancias patrimoniales que tributan en la base general del IRPF según el tipo marginal del contribuyente. Las pérdidas solo pueden compensarse con las ganancias obtenidas en el mismo año fiscal. No existe exención de 40.000 € para apuestas privadas; es recomendable consultar a un asesor fiscal.
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